El autocuidado del cuidador

La entrega que muchos cuidadores realizan a los cuidados de su familiar con dependencia les lleva en ocasiones a asumir situaciones y riesgos excesivos que poco juegan en favor de su bienestar y del 茅xito en los cuidados. Estas situaciones y riesgos suelen concretarse en:

鉁 Asumir una carga de tareas y responsabilidades excesiva, por encima de sus capacidades.
鉁 No aprovechar toda la ayuda disponible.
鉁 Realizar acciones y tomar decisiones que juegan en contra de su estado de salud y bienestar.
鉁 No realizar acciones en favor de su estado de salud y bienestar, especialmente las referidas a la prevenci贸n de enfermedades.
鉁 Descuidar las acciones y las estrategias a adoptar a medio y largo plazo.
鉁 Restar tiempo de descanso por atender las necesidades de nuestro familiar.
鉁 Descuidar la alimentaci贸n.
鉁 No practicar ejercicio.
鉁 Descuidar y restar importancia a los problemas de salud que podamos tener.

Los cuidados que nos proveemos a nosotros mismos son tan importantes como los cuidados que nuestro familiar necesita. De hecho, y como venimos repitiendo en esta Gu铆a, cuidar de nosotros mismos es la mejor manera de estar preparado y obtener y mejorar nuestras capacidades para cuidar apropiadamente de las necesidades de nuestro familiar.

A cuidar de nosotros mismos es a lo que llamamos el AUTOCUIDADO

A la hora de comprender y tomar una actitud activa ante el autocuidado, debemos tener en cuenta:

鉁 Cuidar de nosotros mismos es cuidar mejor de nuestro familiar.
鉁 El mayor valor y apoyo que tiene nuestro familiar con dependencia son sus cuidadores.
鉁 Nadie mejor que nosotros sabe c贸mo nos sentimos y qu茅 es lo que nos sucede. Por ello, somos el agente principal de nuestro cuidado.
鉁 Pero no podemos hacerlo solos. Cuidarnos a nosotros mismos implica aceptar toda la ayuda que tengamos disponible.
鉁 Delegar tareas y responsabilidades en los cuidados a nuestro familiar nos ayuda y asimismo, permite que otros familiares y amigos se sientan protagonistas del cuidado de un ser querido.
鉁 Si cuidamos a nuestro familiar porque le queremos, cuid茅monos a nosotros mismos, ya que tambi茅n nos queremos.
鉁 Tenemos nuestras limitaciones. Conocerlas y asumirlas nos librar谩 de malos momentos y frustraciones.
鉁 A veces hay que poner l铆mites a los cuidados que prestamos.
鉁 La prevenci贸n de enfermedades y la promoci贸n de nuestra salud son armas muy importantes que tenemos en nuestra mano.

El Autocuidado nos permitir谩:

鉁 Encontrarnos en mejor disposici贸n f铆sica y mental para realizar las tareas del cuidado.
鉁 Tener fortaleza y capacidad para afrontar los muchos problemas supone cuidar a un familiar.
鉁 Realizar los esfuerzos f铆sicos y emocionales que precisan algunas tareas.
鉁 Tener sensaci贸n de control de nuestra vida y realidad cotidiana.
鉁 Tener elevadas dotes resolutivas.
鉁 Mantener un estado de serenidad y bienestar en todo momento.

Sin embargo, es posible que encontremos muchas barreras para cuidar de nosotros mismos. Uno de los principales obst谩culos ser谩n las creencias o pensamientos err贸neos.

Estos son algunos de los pensamientos equivocados que podr谩n aparecer durante los cuidados con respecto a cuidar de nosotros mismos:

鉁 Es ego铆sta cuidar de mi mismo y atender mis necesidades.
鉁 No me hace falta pedir ayuda para cuidar. Yo puedo con todo.
鉁 Yo soy el 煤nico responsable del bienestar de mi familiar con dependencia.
鉁 Si yo no hago las tareas que hay que hacer, nadie las har谩.
鉁 Nadie cuida tan bien de mi familiar como yo mismo.

Estos pensamientos son err贸neos e inadecuados por los siguientes motivos:

鉁 No es ego铆sta cuidar de uno mismo. Cuidarse significa tambi茅n cuidar mejor a nuestro familiar y no comprometer nuestro futuro a las consecuencias problem谩ticas que implican las tareas propias de los cuidadores.
鉁 El cuidador principal no tiene por qu茅 enfrentar solo a todos los problemas que aparecer谩n como consecuencia de los cuidados al familiar. Nadie es un superhombre o supermujer y toda la ayuda que podamos aprovechar s贸lo conllevar谩 beneficios para todos los implicados en un contexto de cuidados.
鉁 Una carga excesiva de responsabilidades no es saludable ni asumible a largo plazo. Distribuir las responsabilidades sobre todos los aspectos que implica cuidar a un familiar es necesario y positivo.
鉁 A buen seguro el bienestar de su familiar en situaci贸n de dependencia le importan a mucha gente. Seguramente, estas personas est茅n felices de ayudarle en los cuidados y sentirse tambi茅n protagonistas del bienestar de su familiar.

Evaluar nuestros pensamientos y creencias y confrontarlos con la realidad puede ser una buena herramienta para comprobar si estamos en la mejor situaci贸n para abordar el cuidar de nuestro familiar y de nosotros mismos.

Pedir Ayuda聽

Toda ayuda que el cuidador pueda recibir es necesaria. Ya sea ayuda en los cuidados de nuestro familiar como apoyo dirigido a los propios cuidadores, ambas tienen un enorme valor y son un elemento esencial para lograr una situaci贸n de cuidados exitosa. Existen multitud de fuentes y recursos para lograr ayudas y apoyos, ya sea de forma profesional como informal.

Las ayudas m谩s comunes a las que podemos acceder son:

鉁 Ayuda de familiares o amigos.
鉁 Ayudas profesionales dirigidas a atender a nuestro familiar que alivian nuestra carga.
鉁 Ayudas profesionales dirigidas espec铆ficamente al apoyo de cuidadores y sus necesidades.
鉁 Ayudas t茅cnicas y adaptaciones en el hogar.
鉁 Nuevas tecnolog铆as y dom贸tica.

Los beneficios que se derivan de aceptar y buscar ayudas y apoyos son muy elevados para el cuidador y su familiar. A la obvia liberaci贸n de la carga de cuidados, se le une la distribuci贸n de las responsabilidades del cuidado, algo que quiz谩s familiares y amigos agradezcan, pues ellos tambi茅n se interesan por el estado y bienestar del familiar.

La ayuda profesional, por su parte, garantiza unos cuidados y atenciones de calidad, logrando que las necesidades de nuestro familiar se vean satisfechas mediante acciones e intervenciones plenamente indicadas para la patolog铆a concreta que presenta la persona en situaci贸n de dependencia y sus necesidades particulares.

Cuando hablamos especialmente de la ayuda de familiares y amigos no es poco com煤n que muchos cuidadores las rechacen. Las causas son varias, como hemos visto. Estos son algunos de los motivos para rechazar o no aprovechar las ayudas a las que podemos acceder:

鉁 No deseamos trasladar la carga que suponen los cuidados a otras personas
鉁 Pensamos que nadie va a cuidar de nuestro familiar tan bien y con la dedicaci贸n con la que nosotros lo hacemos.
鉁 Sentimos que pedir y aceptar ayuda es un signo de debilidad que no queremos mostrar.

Es importante contrastar estos pensamientos y opiniones con las necesidades reales que presenta el familiar con dependencia y nosotros, los cuidadores.

A la hora de pedir ayuda recomendamos seguir estos consejos y tener en cuenta los siguientes
aspectos:

鉁 Expresar claramente nuestras necesidades a quien le solicitamos ayuda.

鉁 Recuerde que, excepto en los servicios que por derecho le corresponden y en las asociaciones que est谩n obligadas a prestarle ayuda, nadie est谩 obligado a prestarla. Acepte un no con naturalidad, ya que es una posibilidad.

鉁 Debemos usar nuestras habilidades de comunicaci贸n a la hora de pedir ayuda:
empatizar con la persona a la que se la solicitamos, no mostrar inhibici贸n o inseguridad, explicar claramente lo que deseamos de esa persona y por qu茅 lo聽 deseamos, etc.

鉁 Ante una respuesta negativa, no insistir pidiendo de nuevo la ayuda.

鉁 Recordar que solicitar no es exigir.

鉁 Recibir ayuda no implica que estemos en deuda con la persona que nos apoya.

鉁 Cuando acordamos que alguien nos va a ayudar, definir claramente el contenido de esa ayuda: grado de implicaci贸n, tiempo invertido y qu茅 responsabilidades se aceptan.

Optimizar las ayudas de las que podemos disponer nos permitir谩 hacer un buen uso de ellas y extraer lo mejor de la nueva situaci贸n:

鉁 Identifiquemos qu茅 es lo que nuestro familiar puede hacer por s铆 mismo. En funci贸n del grado de dependencia de 茅l o ella podr谩 efectuar algunas tareas sin necesidad de nuestro apoyo. Asimismo, mantener y potenciar su autonom铆a es uno de nuestros principales deberes como cuidadores.

鉁 En el plan de cuidados podemos identificar qui茅n y cu谩ndo puede ayudarnos a realizar tareas de forma aislada. En la evaluaci贸n y reelaboraci贸n del plan podremos ajustar 茅ste a la ayuda que logremos obtener.

鉁 Dependiendo del grado de dependencia del familiar y de sus dificultades concretas existen ayudas p煤blicas que suponen un derecho que podemos y debemos ejercer. Inf贸rmese sobre ellas.

鉁 El cat谩logo de servicios privados dirigidos a la dependencia es elevado. Vea cu谩les de ellos se adaptan a sus necesidades y posibilidades.

鉁 Las organizaciones de cuidadores, personas con dependencia o afectados son uno de los mayores valores y recursos de ayuda. Dir铆jase a ellos.

鉁 No olvide que en Espa帽a existen muchos cuidadores de personas con dependencia. Ellos pueden ser de mucha ayuda para compartir experiencias y conocimientos, para desahogar nuestras emociones, etc.

鉁 Sus familiares y amigos a buen seguro desear谩n ayudarnos. No vacile en expresar sus sentimientos y necesidades con ellos.

鉁 Existen multitud de productos de apoyo que nos pueden facilitar las tareas de cuidado. Se pueden adquirir o solicitar su cesi贸n gratuita. Inf贸rmese tambi茅n.

La Depresi贸n

La depresi贸n es un problema que afecta una parte importante de las personas cuidadoras.

Seg煤n la definici贸n que podemos encontrar en la Wikipedia:

La depresi贸n es una enfermedad mental que consiste en un trastorno del estado de 谩nimo.

Su s铆ntoma habitual es un estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o permanente.

El t茅rmino m茅dico hace referencia a un s铆ndrome o conjunto de s铆ntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patol贸gica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida.

Aunque 茅se es el n煤cleo principal de s铆ntomas, la depresi贸n tambi茅n puede expresarse a trav茅s de afecciones de tipo cognitivo, volitivo o incluso som谩tico. La persona aquejada de depresi贸n puede no vivenciar tristeza, sino p茅rdida de inter茅s e incapacidad para disfrutar las actividades l煤dicas habituales, as铆 como una vivencia poco motivadora y m谩s lenta del transcurso del tiempo.

Al tratarse de una enfermedad, solucionar y enfrentar un episodio o un estado permanente de depresi贸n pasa por ponerse en mano de los profesionales adecuados: terapeutas psicol贸gicos y psiqui谩tricos.

Las consecuencias de un episodio o estado depresivo para los cuidadores son de especial importancia para nuestra propia salud y para los cuidados que prestamos. Si padecemos un estado depresivo:

鉁 Estaremos en peor situaci贸n para cuidar apropiadamente de nuestro familiar.
鉁 No seremos capaces de encontrar espacios ni momentos de disfrute personal.
鉁 Tendremos una percepci贸n err贸nea sobre nosotros mismos como personas y como cuidadores.
鉁 Nuestro estado de salud f铆sica y social se ver谩 afectado negativamente.
鉁 Estaremos en una pero situaci贸n para tomar evaluar las situaciones y tomar las decisiones que haya que realizar.
鉁 Tenderemos a abandonar nuestro propio cuidado.

La mejor estrategia preventiva que podemos llevar a cabo ante la depresi贸n es ser conscientes de que estos problemas pueden aparecer y estar atentos ante una posible presencia de los siguientes s铆ntomas:

鉁 Cansancio intenso y prolongado.
鉁 Cambios en el sue帽o: pasamos a dormir pocas horas o muchas horas.
鉁 P茅rdida o subida de peso por cambiar los h谩bitos alimentarios.
鉁 Falta de motivaci贸n e inter茅s en realizar actividades.
鉁 Falta de motivaci贸n e inter茅s para mantener relaciones sociales.
鉁 Ansiedad y preocupaci贸n por el futuro.
鉁 Anticipaci贸n recurrente de problemas que a煤n no han sucedido.
鉁 Baja autoestima.
鉁 Abandono de uno mismo: especialmente de imagen y la higiene.
鉁 Valoraci贸n negativa de todo lo que hacemos.
鉁 Llanto frecuente sin motivo aparente.
鉁 Pensamientos y deseos de morirse o suicidarse.

Es necesario destacar que la depresi贸n tiene un tratamiento sencillo y efectivo en la mayor铆a de los casos. Ante los primeros s铆ntomas, es recomendable alertar a nuestro m茅dico de cabecera y que 茅ste nos derive a los especialistas adecuados o buscar apoyo psicol贸gico y psiqui谩trico por nuestra cuenta, ya que existen multitud de profesionales privados.

Actuar con prontitud ser谩 una de nuestras mejores armas a la hora de enfrentar la depresi贸n. Si por el contrario no actuamos temprano, el tiempo juega en contra de la soluci贸n del problema, exigiendo un tratamiento de mayor duraci贸n y posibilitando la cronificaci贸n de la depresi贸n.

Una actitud positiva y la predisposici贸n a un cambio de pensamiento y actitudes por nuestra parte es un elemento esencial del tratamiento y la recuperaci贸n de un problema de depresi贸n. Por ello, seguir estos consejos nos resultar谩 de utilidad durante la recuperaci贸n:

鉁 Estimarnos y querernos a nosotros mismos. Trat茅monos del mismo modo que tratamos a aqu茅llos a los que queremos.

鉁 Todo el apoyo que podamos recibir es importante. No se cierre a la ayuda de familiares y amigos.

鉁 El ejercicio es fundamental. Mantener una actividad f铆sica regular nos ayudar谩 mucho en la superaci贸n de las actitudes negativas.

鉁 El tiempo de respiro, alejado de la carga de los cuidados es muy importante. Ya sean unas horas al d铆a o una o dos veces al a帽o para poder coger vacaciones, inf贸rmese de los servicios de respiro a los que puede acceder.

鉁 Racionalizar los pensamientos y sentimientos negativos. Atendiendo a la realidad de la situaci贸n, preg煤ntese si esos pensamientos y sentimientos son proporcionados.

鉁 Fijar metas realistas para nosotros y para nuestros cuidados. Fijar metas inalcanzables nos provocar谩 sentimientos elevados de frustraci贸n.

鉁 Cuidar el tiempo dedicado al descanso y a nosotros mismos. Es tan importante como los cuidados al familiar.
鉁 No abandonar nuestra higiene y nuestro aspecto. Esto, nos llevar谩 a sentirnos mejor y nos facilitar谩 adoptar una actitud positiva.
鉁 Estar activos. La inactividad lleva a m谩s inactividad. Adem谩s, cuanto m谩s activos nos mostremos menos ocuparemos la mente en pensamientos contraproducentes.

El aislamiento

Otro de los problemas que com煤nmente afectan a los cuidadores es la falta de contactos sociales y el aislamiento.

Los motivos para ello pueden parecer obvios: el tiempo que nos exigen los cuidados nos resta tiempo para pasar con familiares y amigos y salir de casa; el cansancio que nos producen los cuidados nos lleva a permanecer en casa en nuestros ratos libres; las preocupaciones pueden quitarnos las ganas de salir de casa y relacionarnos, etc.

Sin embargo es frecuente que existan adem谩s otras razones por las que los cuidadores se a铆slan que tienen que ver con los pensamientos err贸neos:

鉁 Sentimos culpabilidad por disfrutar de las relaciones sociales

鉁 Sentimos culpabilidad por no estar cuidando de nuestro familiar si estamos relacion谩ndonos con amistades.

鉁 No queremos ser una preocupaci贸n ni una molestia para nuestros amigos y familiares cont谩ndoles nuestros problemas.

El aislamiento, ya sea provocado por una manifiesta carencia de tiempo o por una decisi贸n consciente derivada de pensamientos inadecuados, nos priva de una de las necesidades esenciales de toda persona: la compa帽铆a de los dem谩s y el disfrute de las amistades. Del mismo modo, es en nuestra condici贸n de cuidadores cuanto m谩s necesitamos del apoyo de los dem谩s y de la gratificaci贸n de la compa帽铆a y afectos sociales.

Las relaciones sociales son esenciales para mantener un grado suficiente de bienestar, para lograr un buen estado de salud, para disfrutar y aprovechar el tiempo libre, para desarrollarnos como personas y para dar y recibir afectos.

Podemos identificar que nos relacionamos menos de lo que lo deseamos o, por debajo de nuestro grado de necesidad si experimentamos estos pensamientos:

鉁 Tengo ganas de pasar tiempo con amigos y familiares pero no me apetece salir de casa para ello.

鉁 Hace m谩s tiempo que no veo a mis familiares y amigos del que era habitual.

鉁 Salir y disfrutar de las relaciones sociales me genera sentimientos de culpabilidad.

鉁 No quiero ver a la gente porque ellos no tienen por qu茅 escuchar mis problemas.

Considerando las dificultades que encuentran los cuidadores para relacionarse socialmente en la medida en que lo hac铆an antes de adoptar este rol, el descenso en la frecuencia de actividades sociales no es un hecho por el que el cuidador deba sentir culpabilidad. Al contrario, debe ser consciente de lo necesarias que son 茅stas y que el aislamiento es un generador de problemas y dificultades que poco ayudan a que seamos mejores cuidadores.

Es el propio cuidador quien debe tomar conciencia de lo necesarias que son las relaciones sociales. Si no puede relacionarse todo lo que le gustar铆a o, si se relaciona menos que antes de convertirse en cuidador, piense y recuerde en lo gratificante que le supon铆an las relaciones sociales cuando las disfrutaba plenamente.

Ante una manifiesta falta de tiempo para relacionarnos en la forma en que lo hac铆amos antes de convertirnos en cuidadores, pero comprendiendo la necesidad de relacionarnos socialmente, es aconsejable optimizar el tiempo que dedicamos a las relaciones sociales.

Una buena forma de optimizar las relaciones es centrarnos especialmente en aquellas que
nos resultan m谩s satisfactorias.

Las relaciones sociales satisfactorias se caracterizan por:

鉁 Nos proporcionan diversi贸n y entretenimiento.

鉁 Son las que implican a personas que nos comprenden y que empatizan con nosotros y nuestra situaci贸n.

鉁 Suponen un canal de apoyo y desahogo emocional.

鉁 Significan un alivio a la carga de los cuidados.

鉁 Favorecen nuestro bienestar emocional.

鉁 Nos permiten dar y recibir afectos.

Cuando el d茅ficit en nuestras relaciones es provocado por pensamientos err贸neos como los que hemos enumerado o, simplemente, no nos relacionamos porque nuestro estado de 谩nimo es bajo y ello nos supone un esfuerzo, debemos recordar:

鉁 La salud social es una parte esencial de nuestro estado de salud. No podemos tener un estado de salud bueno si descuidamos la parte social.

鉁 Cuidarnos a nosotros mismos significa cuidar mejor de nuestro familiar.

Relacionarnos socialmente de forma satisfactoria es uno de los mejores apoyos para nuestro propio cuidado.

Igualmente, recordar que a la hora de establecer y elaborar el Plan de Cuidados, es conveniente optimizar la frecuencia y los tiempos de las tareas de cuidado para que, el mismo plan, refleje los momentos en los que podremos hacer uso del tiempo libre que podamos dedicar a estar con compa帽铆a.

La ansiedad

La excesiva carga de los cuidados, la falta de apoyos, los problemas comunes que aparecen con los cuidados y dem谩s elementos presentes en la vida del cuidador pueden llevar frecuentemente a 茅stos padecer estados elevados de ansiedad.

La ansiedad puede jugar a nuestro favor, cuando nos posibilita reaccionar ante un suceso o ante una necesidad y actuar adecuadamente y con eficacia. Sin embargo, si los estados ansiosos duran mucho o si aparecen sin que ning煤n suceso externo lo haya despertado, podemos estar hablando del padecimiento de trastornos de ansiedad.

La ansiedad puede generar en el cuidador:

鉁 Problemas graves de salud

鉁 Dificultad para llevar a cabo nuestras tareas

鉁 Malestar emocional permanente

鉁 Toma de decisiones inadecuadas

鉁 Comportamientos compulsivos

鉁 Cansancio cr贸nico

鉁 Depresi贸n

Como siempre, la mejor forma de afrontar la aparici贸n de estados prolongados de ansiedad o trastornos ansiosos es actuar con prontitud. Para ello, es recomendable estar atentos a los siguientes s铆ntomas propios de estas situaciones:

鉁 Aparici贸n de miedos infundados.

鉁 Aparici贸n de preocupaciones excesivas.

鉁 Nos encontramos muy tensos y nerviosos.

鉁 Sentimos inquietud e impaciencia.

鉁 No somos capaces de relajarnos.

鉁 Nos encontramos muy cansados.

鉁 Tenemos palpitaciones.

鉁 Dolores de cabeza frecuentes.

鉁 Sensaci贸n de ahogo.

鉁 N谩useas

鉁 Debilidad.

鉁 Irritabilidad.

Los problemas de ansiedad son muy comunes en nuestros d铆as y tienen un tratamiento sencillo. Debe acudirse al m茅dico de cabecera ante la aparici贸n de los s铆ntomas para que nos indique el tratamiento a seguir o nos derive a un especialista.

Entretanto, una actitud positiva ante nuestros estado ansiosos ser谩 uno de nuestros mejores aliados para vencer esta problem谩tica.

La actitud positiva a la hora de enfrentar una elevada ansiedad o un trastorno ansioso implica:

鉁 No anticipar los acontecimientos, lo que tenga que suceder suceder谩.

鉁 Intentar controlar las reacciones que nos provocan malestar ante situaciones concretas.

鉁 Antes de actuar, si nos encontramos ansiosos, tomar distancia de la situaci贸n que nos ha generado ese aumento en la ansiedad.

鉁 Respirar profundamente.

鉁 Aplicar t茅cnicas de relajaci贸n. Nuestro m茅dico de cabecera podr谩 ense帽arnos esas t茅cnicas.

鉁 No tener reparos en expresar c贸mo nos sentimos y buscar confidentes que nos escuchen.

Manejar el estr茅s

Los cuidadores tienden a sufrir niveles elevados de estr茅s. El estr茅s es una dolencia muy com煤n en nuestros d铆as, y existen multitud de formas efectivas de afrontarlo.

El estr茅s es una reacci贸n fisiol贸gica mediante la que el cuerpo responde de una determinada forma ante una situaci贸n que se interpreta como amenazante o que requiere esfuerzo adicional. En este sentido, el estr茅s es necesario para actuar ante las situaciones cotidianas de la vida. Sin embargo, cuando las respuestas estresadas son constantes y se dan en exceso, el estr茅s puede tener graves consecuencias para la salud.

Es nuestra valoraci贸n subjetiva de un est铆mulo la que determina la forma en que respondemos al mismo.

Debido a la sobrecarga que padecen muchos cuidadores y las dificultades que enfrentan diariamente, pueden aparecer valoraciones equivocadas ante algunas o muchas situaciones, de forma que nos provoquen frecuentes y excesivas respuestas estresadas.

Las consecuencias que el estr茅s tiene en los cuidadores son, entre otras:

鉁 Elevada ansiedad.

鉁 Dolores y tensi贸n muscular.

鉁 Ca铆da del cabello.

鉁 Disminuci贸n de la autoestima.

鉁 Cambios en las relaciones sociales

鉁 Dificultad para tomar decisiones.

鉁 Mayores probabilidades de enfermar y padecer problemas de salud.

Por ello, el primer consejo para afrontar el estr茅s es identificar si nuestra respuesta ante una situaci贸n es adecuada y coherente con la realidad. Igualmente, es recomendable identificar qu茅 situaciones nos provocan ese estr茅s y nos generan respuestas inadecuadas.

En los cuidadores convergen varios factores que pueden influir negativamente en el grado de estr茅s que la persona padezca:

鉁 Si el cuidado es voluntario o no. Si no hemos tenido la oportunidad de escoger convertirnos en cuidadores, sino que nos ha sido impuesto, el estr茅s tiende a ser mayor.

鉁 El grado de satisfacci贸n con la forma en que realizamos las tareas: la evaluaci贸n que hacemos de nosotros mismos como cuidadores. Cuanto m谩s negativa sea esta valoraci贸n, mayores posibilidades tendremos de padecer estr茅s.

鉁 El tipo de relaci贸n que mantengamos con nuestro familiar con dependencia. Si la relaci贸n no es satisfactoria, suele aumentar el estr茅s. Asimismo, nuestras expectativas sobre la relaci贸n o sobre cu谩l debe ser el comportamiento de nuestro familiar juegan un papel importante.

鉁 Nuestra capacidad a lo largo de toda nuestra vida de afrontar las situaciones estresantes. Si antes de ser cuidadores manej谩bamos mal el estr茅s que gener谩bamos, seguramente suceda lo mismo ante las situaciones generadas por los cuidados.

鉁 Nuestro estado de salud. Si nuestro estado de salud es pobre, la capacidad de afrontar con 茅xito el estr茅s ser谩 baja.

鉁 La falta de apoyos para cuidar eleva la carga objetiva y subjetiva de los cuidados y propicia la generaci贸n de estr茅s.

鉁 Existen situaciones aisladas y concretas que nos estresan muy por encima de otras situaciones.

Como siempre, la mejor opci贸n para abordar el autocuidado en lo referente al estr茅s es estar atento a la aparici贸n de los primeros s铆ntomas. Si tenemos un estr茅s elevado es posible que padezcamos los siguientes s铆ntomas:

F脥SICOS:

鉁 Cansancio elevado

鉁 Opresi贸n en el pecho

鉁 Dificultad para respirar

鉁 Palpitaciones

鉁 Sudores frecuentes

鉁 Dificultad para tragar

鉁 Temblores

EMOCIONALES:

鉁 Angustia y temores

鉁 Llanto frecuente

鉁 Enfados e irritabilidad frecuente

鉁 Cambios de humor

鉁 Disminuci贸n de las capacidades cognitivas: capacidad para concentrarnos, para tomar decisiones, pare evaluar adecuadamente las situaciones, etc.

鉁 Sensaciones de miedo o p谩nico infundadas

鉁 Depresi贸n

鉁 Sensaci贸n de que los cuidados nos superan

CONDUCTUALES:

鉁 Inquietud e hiperactividad

鉁 Dormir m谩s que anteriormente o tener dificultades para conciliar el sue帽o

鉁 Tomar medicamentos sin control m茅dico

鉁 Fumar o beber m谩s de lo habitual

鉁 Comportamientos compulsivos

鉁 Comer en exceso o comer poco

Para afrontar y solucionar una situaci贸n de estr茅s elevado, es imprescindible actuar lo m谩s tempranamente posible. Si hemos identificado los s铆ntomas del estr茅s o si nos ha sido diagnosticado, actuar para cambiar las cosas no s贸lo implica dirigirnos hacia una mejora, nos permite tomar el control de la situaci贸n, lo cual tiene consecuencias positivas en la percepci贸n que tenemos de nosotros como cuidadores.

Consejos para manejar adecuadamente el estr茅s:

鉁 Reconocer los signos de alerta y los s铆ntomas. Acudir al m茅dico de cabecera ante su aparici贸n.

鉁 Identificar aquellas situaciones que nos provocan estr茅s.

鉁 Evaluar c贸mo respondemos ante esas situaciones y medir la coherencia de nuestra respuesta con la realidad.

鉁 De todas estas situaciones que nos estresan, identificar cu谩les podemos cambiar y cu谩les no. S贸lo podemos modificar aquellas que est谩n o pueden estar bajo nuestro control. Para aquellas situaciones que no podemos cambiar, debemos adaptarnos a ellas. Todo esto supone una experiencia satisfactoria en t茅rminos de
autoevaluaci贸n y autoestima.

鉁 Afrontar los cambios de uno en uno.

鉁 El descanso es muy importante. Si los descansos no son reparadores identificar las causas para modificarlos. Si no es posible y no disfrutamos de un descanso reparador, acudir a un profesional.

鉁 Expresar c贸mo nos sentimos es muy importante.

鉁 El ejercicio ayuda a reducir los niveles de estr茅s

鉁 Evitar la toma de medicamentos sin control m茅dico.

Las actitudes impulsivas y compulsivas nos generan a煤n mas estr茅s.

Poner l铆mites a los cuidados

Cuanto mayores son las exigencias y la carga de los cuidados, m谩s necesario resulta dibujar la l铆nea que separa cuidar adecuadamente de un familiar de prestar los cuidados comprometiendo con ello nuestra salud y nuestro futuro.

En ocasiones, los cuidadores comienzan a establecer l铆mites a los cuidados cuando la carga es elevada y ya han aparecido algunos de los problemas y consecuencias negativas del cuidado que hemos visto: estr茅s, problemas emocionales, problemas de salud, aislamiento, etc.

Por ello es recomendable fijar l铆mites a los cuidados que vamos a proveer desde el primer momento, evaluando nuestra capacidad de esfuerzo y de soportar la carga que, prevemos, supondr谩n los cuidados.

Poner estos l铆mites es una parte esencial del autocuidado. Gracias a ello, estaremos en mejores condiciones f铆sicas, y emocionales para asumir las tareas y responsabilidades necesarias, de forma que todo el contexto de cuidados se ve beneficiado: nuestro familiar con dependencia, nosotros los cuidadores y nuestro n煤cleo familiar y social.

Muchos cuidadores se cargan excesivamente de forma voluntaria por amor al familiar, por celo en su labor, o por otros motivos. No hacemos un favor a nadie soportando una carga excesiva, sino todo lo contrario: nuestras probabilidades de enfermar y de prestar cuidados de peor calidad se ven reforzadas.

Al mismo tiempo que nos planteamos fijar l铆mites a los cuidados, puede suceder que nuestro familiar nos realice demandas excesivas. Estas demandas son excesivas cuando:

鉁 El familiar con dependencia culpa al cuidador por errores involuntarios

鉁 Finge encontrarse peor de lo que est谩

鉁 No atiende a nuestras propuestas para poner l铆mites

鉁 Rechaza ayudas (ayudas t茅cnicas, servicios) que faciliten los cuidados

鉁 Se niega a aportar su dinero para aquellos gastos derivados de cuidarle

鉁 En ocasiones, maltrata a su cuidador

Consejos para poner l铆mites a los cuidados:

鉁 Identificar aquellas tareas que puede hacer el familiar por s铆 mismo

鉁 Fomentar su autonom铆a es hacer al familiar con dependencia part铆cipe y responsable de sus propios cuidados

鉁 Valorar qu茅 tareas no podemos llevar a cabo o no podemos llevar a cabo sin ayudas

鉁 Para aquellas tareas que no podamos realizar, hay que sopesar: grado de importancia, qu茅 alternativas existen a estas tareas y qui茅n podr铆a llevarlas a cabo.聽Las respuesta a estas preguntas debe reflejarse en el plan de cuidado.

鉁 Pedir ayuda y apoyos

鉁 Mantener a largo plazo las decisiones adoptadas sobre los l铆mites

Cuando los cuidados se convierten en cotidianos, adquirimos costumbres, rutinas y habilidades que nos hacen m谩s llevadera la carga que cuando al comienzo de nuestro rol como cuidadores. Llegado este momento, puede evaluarse de nuevo nuestra capacidad de asumir esfuerzos y responsabilidades y reconfigurar los l铆mites que hemos fijado anteriormente a los cuidados.

Los sentimientos de culpa

Los sentimientos de culpa son muy frecuentes entre los cuidadores, aunque en cada uno de ellos pueden aparecer por motivos distintos.

Podemos tener sentimientos de culpa porque:

鉁 Creemos que podemos dar m谩s de lo que estamos dando

鉁 Creemos que nuestro familiar se merece mas atenciones de las que prestamos

鉁 Cuando dedicamos tiempo a nosotros mismos

鉁 Por decisiones que hayamos adoptado

鉁 Por querer huir de los cuidados y de nuestro papel como cuidadores

鉁 Por haber reaccionado mal ante alguna situaci贸n

鉁 Por discusiones y conflictos que hayan sucedido con el familiar cuidado o en el entorno familiar

鉁 Por descuidar otras obligaciones para prestar los cuidados al familiar

鉁 Porque nuestro familiar con dependencia nos exige demasiado

El malestar emocional y los problemas de salud son otras consecuencias inmediatas de la culpa. El gasto de energ铆a focalizado en sentimientos de culpabilidad que experimenta una persona con estos sentimientos es muy elevado. Es, efectivamente, un sentimiento muy da帽ino y destructivo que no nos permite apreciar nuestra calidad y capacidades como cuidadores, no permite ver la mejor铆a que puede experimentar nuestro familiar como consecuencia de nuestros cuidados y no nos permite sentirnos satisfechos con la labor que estamos realizando.

Consejos para entender y afrontar los sentimientos de culpa:

鉁 Es recomendable aceptar nuestros sentimientos. Es com煤n que experimentemos culpa y aceptarlo con serenidad es el primer paso para poder realizar modificaciones en las situaciones que nos la provocan.

鉁 Aceptar la culpa con serenidad implica reconocer que es un sentimiento que no nos hace bien y que puede tener consecuencias en nuestro estado emocional y
psicol贸gico.

鉁 Es recomendable identificar por qu茅 nos sentimos culpables y ante qu茅 situaciones. En ocasiones, la culpa es s贸lo el envoltorio bajo el que se encuentran multitud de sentimientos m谩s profundos. Conocerlos es conocernos mejor a nosotros mismos y estar m谩s preparados para actuar ante ellos.

鉁 Preste atenci贸n a c贸mo expresa y experimenta sus responsabilidades con los cuidados. Preste atenci贸n c贸mo emplea las palabras 芦debo禄, 芦podr铆a hacer禄, 芦deber铆a hacer禄, etc. quiz谩s nuestra autoexigencia sea demasiado elevada.

鉁 Si determinadas situaciones o comportamientos nos generan culpa, debemos ver si podemos modificarlos. Modificarlos implica determinaci贸n por mejorar y nos otorgar谩 un mayor grado de control sobre estas situaciones.

鉁 Contrastar nuestro rol ideal de cuidadores con el cuidador que somos y somos capaces de ser. Quiz谩s nuestro ideal sea inalcanzable.

鉁 Expresar c贸mo nos sentimos es un b谩lsamo para nuestro estado emocional. Los familiares y amistades son un buen apoyo.

鉁 Ser comprensivo con uno mismo es importante. En muchas ocasiones somos nuestro peor juez.

鉁 Si nos resulta imposible vencer los sentimientos de culpa, podemos acudir a un profesional.

Fuente: Programa Quiero Cuidarme Mejor- Cruz Roja

Deja un comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Scroll al inicio