Un Plan Mestre

afaga alzheimer relato un plan maestro

“Pero abuelo Cucho regresaba de vez en cuando y 鈥榓buelo2鈥 se iba a su tiempo, aquellos eran los mejores d铆as. Mam谩 comenz贸 a darle unas pastillas para 鈥渜ue se sintiera mejor鈥, no s茅 cu谩les, pero no importaba: mientras 茅l estuviera conmigo, era muy feliz. As铆 que, con el tiempo, desist铆 de decirle a mi mam谩 cu谩l era mi abuelo y cu谩l no, pues parec铆a no entenderme. Y, pens谩ndolo bien, si a mi abuelo Cucho le dio por viajar al pasado y cambiar de lugar con 鈥榓buelo2鈥, como plan para que mam谩 no se enterara, yo no iba a sabotearlo”. […]

Este 茅 un dos par谩grafos deste bonito relato que describe, dunha forma moi orixinal e imaxinativa, a trav茅s dos ollos dunha nena, a evoluci贸n da enfermidade de Alzheimer. Escrito por Abel Guelmes Roblejo, da Habana (Cuba), este conto tan entra帽able quedou entre os finalistas do IV Concurso de Relatos Curtos ‘Nun Recuncho da memoria’.

Un plan maestro

Abel Guelmes Roblejo

A mis abuelos
A mi madre Aida, por los recuerdos

Todos en la casa siempre me est谩n diciendo que tengo que tener paciencia con mi abuelo, que est谩 muy viejito: que lo salude y lo asista en lo que necesite. Ellos piensan que soy una ni帽a chiquita, pero ya tengo鈥 uno, dos, tres鈥 seis a帽os y no me van enga帽ar: ese de ah铆 no es mi abuelo.

Mi abuelo Cucho era buen铆simo, me llevaba al c铆rculo a caballito sobre sus hombros y esperaba sentado en el portal de la casa a que fueran las cuatro de la tarde para ir a recogerme con un helado y decirme: 鈥渢ienes que comer, Carmita, para que crezcas grande e inteligente鈥. Tambi茅n lo hizo cuando empec茅 en la escuela, as铆 fue que consegu铆 leer y contar hasta el cien primero que toda el aula, y darme cuenta que ese viejito que es igual a mi abuelo, viene del pasado.

No s茅 c贸mo mi mam谩 no se dio cuenta, creo que no comi贸 mucho helado cuando chiquita. Yo lo vi clarito, cuando un d铆a me llam贸 por el nombre de mi mam谩 y me dijo 鈥淧aulita, hija, tr谩eme una pastilla que me duele la cabeza鈥. Aquello fue raro, pens茅 que fue un recado a mi mam谩 y se lo dije. Ella me mir贸 y me dijo que no pasaba nada, s贸lo que mi abuelo se estaba poniendo
viejito. Nada nuevo, 鈥渕i abuelo siempre ha sido viejo鈥, le dije, y sonri贸 yendo a buscar las pastillas solicitadas. Pero aquella no fue lo 煤nica vez que ese 鈥榓buelo2鈥, como le llam茅, se descubri贸. Para empezar, dej贸 de ir a聽 buscarme al c铆rculo.

No fue algo repentino, lo hizo bien pensado. Estuvo d铆as sin ir, luego fue dos veces seguidas pero sin helado y cuando le pregunt茅 por ellos, me dijo que se le hab铆a olvidado. Pasaron d铆as sin llevarme o buscarme. El tercer d铆a -fue el 煤ltimo de ellos, hace ya m谩s de un a帽o-, cuando regres谩bamos, cogi贸 por otro camino y terminamos perdidos en otro barrio, lejos de casa. Ya en el carro, cuando mi mam谩 nos tra铆a de vuelta, le dije bajito para que 鈥榓buelo2鈥 no me oyera: 鈥渕ami, creo que ese se帽or no es mi abuelo鈥. No supe por qu茅, pero mam谩 par贸 el carro y rompi贸 en llanto.

Pero abuelo Cucho regresaba de vez en cuando y 鈥榓buelo2鈥 se iba a su tiempo, aquellos eran los mejores d铆as. Mam谩 comenz贸 a darle unas pastillas para 鈥渜ue se sintiera mejor鈥, no s茅 cu谩les, pero no importaba: mientras 茅l estuviera conmigo, era muy feliz. As铆 que, con el tiempo, desist铆 de decirle a mi mam谩 cu谩l era mi abuelo y cu谩l no, pues parec铆a no entenderme. Y, pens谩ndolo bien, si a mi abuelo Cucho le dio por viajar al pasado y cambiar de lugar con 鈥榓buelo2鈥, como plan para que mam谩 no se enterara, yo no iba a sabotearlo.

Una vez entendido lo que suced铆a, dej茅 que mi mam谩 me dijera que abuelo Cucho estaba enfermo -yo sab铆a que no era as铆-, pero me serv铆a de excusa para quedarme al lado de 鈥榓buelo2鈥 y guiarlo en este tiempo. Era gracioso y comenc茅 a cogerle cari帽o a 鈥榓buelo2鈥.

Cada vez que me llamaba por Paulita, le recordaba, bajito sin que nadie escuchara: 鈥渘o soy Paula, soy Carmita, Paula es ella鈥, le dec铆a se帽alando a mi mam谩. Tuve que aprender a c贸mo rectificarlo, pues a veces se enfadaba. No obstante, pas茅 buenos ratos con 茅l, lo pon铆a al tanto de los d铆as de la semana, del a帽o y de los que ven铆an a visitarlo.

A veces se perd铆a dentro de la casa y yo hac铆a como si jug谩ramos al escondite, luego lo llevaba de vuelta a su sill贸n sin que nadie notara lo sucedido. Mami me agradec铆a mucho que la ayudara con 鈥渟u pap谩鈥, me daba besos y de vez en cuando me llevaba a comprar helado; eso era bueno para as铆 ser m谩s inteligente, me dec铆a rob谩ndole las palabras a abuelo Cucho.

Y los helados daban resultado, m谩s de una vez tuve que mostrarle a 鈥榓buelo2鈥 que el celular de mami no era magia ni nada extra帽o o extraterrestre. Qu茅 gracia me daba verlo saltar cu谩ndo sonaba cerca de 茅l y dec铆a asustado que le quitaran esa 鈥渃osa鈥 de su lado. No s茅 de qu茅 tiempo era 茅l en realidad, y mira que se lo pregunt茅, pero repet铆a que era el a帽o mil novecientos no s茅 cu谩nto,鈥 nunca dijo un mismo a帽o. Siempre buscaba referencias a sucesos que no conozco; lo que importaba es que era muy viejo.

Sin embargo, por mucho cari帽o que le tuviera a 鈥榓buelo2鈥, yo quer铆a ver al m铆o, al verdadero, pero cada vez regresaba menos veces a nuestro tiempo y se iba rapid铆simo. Al menos, cuando ven铆a, me dec铆a lo grande, inteligente y linda que estaba; s贸lo con decirme eso, me hac铆a la ni帽a m谩s feliz del mundo y me dejaba ver lo mucho que me amaba y yo a 茅l.

Seguro que viaja a otro tiempo y regresaba una y otra vez, para as铆 vivir para siempre conmigo y con mi mam谩: muy inteligente mi abuelo.

As铆 que decid铆 no ser ego铆sta. Me dije que si abuelo era feliz en el pasado, pues yo lo iba a ayudar e hice lo posible para que nadie se diera cuenta de que ese abuelo2 que est谩 en el sill贸n, pregunt谩ndole a mi t铆o qui茅n es y d贸nde est谩 Rosa, mi difunta abuela, no era mi abuelo, sino un viajero del pasado. Alg煤n d铆a, seguro me ense帽ar谩n c贸mo lo hicieron.

Deixar un comentario

O teu enderezo electr贸nico non se publicar谩 Os campos obrigatorios est谩n marcados con *

Scroll ao inicio