Rutinas en casa

Recomendaciones para estos momentos en el domicilio

El equipo de trabajo de Afaga es consciente de la realidad que están viviendo las familias de personas con demencias en estos días. Debido a que las intervenciones en los centros están suspendidas, hemos creído conveniente proporcionar una guía de actuación que os ayude a vosotros y a vuestro familiar.

Las rutinas diarias son fundamentales para que vuestro familiar lleve un día a día organizado. Podrá desarrollar algunas actividades de manera autónoma lo que reforzará su autoestima. Sin embargo, debido al aislamiento físico y social al que están expuestos pueden aparecer algunos síntomas negativos como la desorientación, el nerviosismo, la irritabilidad, la apatía o la agitación propios de la demencia, pero que en estos momentos pueden aumentar.

Las actividades de estimulación son fundamentales para que el cerebro se mantenga activo. Trabajar el lenguaje, el cálculo, el razonamiento o la memoria se convierte en una labor diaria que podemos continuar estimulando en vuestros domicilios.

Rutinas diarias

A continuación os daremos algunas ideas para llevar a cabo con ellos a lo largo de estos días. En primer lugar, teniendo en cuenta que hay que mantener una rutina en horarios y que las actividades que podemos desarrollar son más limitadas, no es necesario madrugar pero sí establecer un horario para levantarse.

Lo mismo ocurre por las noches, es importante mantener el horario habitual para prevenir problemas en el sueño, despertares nocturnos o desorientación. Además prevendremos el cansancio durante el día y episodios de somnolencia.

Alimentación saludable

La alimentación se debe realizar mediante una dieta saludable como hasta el momento intentado evitar comidas copiosas, altas en calorías y grasas, ya que el gasto físico será menor, así se evita el aumento de peso. Esto ayudará también a conciliar mejor el sueño. Además se deben incluir alimentos ricos en fibras e ingerir suficiente cantidad de líquidos para prevenir el estreñimiento ante la disminución de la actividad física.

Socialización

La comunicación y la interacción son fundamentales ante la reducción del círculo de familiares. Destinar un tiempo diario a hablar y conversar sobre algún tema significativo para nuestro familiar lo convertirá en protagonista de nuestra atención. Evitad incidir en el motivo del confinamiento, informad pero sin alarmar, reforzando su actitud colaboradora. Estos momentos pueden convertirse en una oportunidad de aprender cosas juntos, para descubrir nuevas emociones y disfrutar de los recuerdos.

Ejercicio físico

El ejercicio físico y el movimiento son los más afectados al no poder salir de casa. Existen varios vídeos disponibles en la red donde se explican pequeños ejercicios y movilizaciones para realizar diariamente con la supervisión de un familiar. Lo importante es que tengan un modelo para poder seguir las instrucciones que se le van transmitiendo. Este momento se pude convertir en otra oportunidad de interacción y bromas. Acompañar esta tarea con música animada favorecerá la motivación y el ritmo de la actividad. Incluso el baile suele provocar una buena respuesta en ellos en los que se mezcla el movimiento, el lenguaje y el contacto físico.

Fomentar la autonomía

Nuestro familiar puede realizar algunas tareas domésticas como barrer, ayudar en hacer la cama, organizar la habitación, regar las plantas, poner la mesa, doblar la ropa, etc. Conocéis lo que más le gusta y lo que menos, por lo que escogeremos lo que mejor hace. El sentimiento de ser útiles en el domicilio fomentará su autoestima.

Estimulación cognitiva

Por último, no nos podemos olvidar de las actividades y tareas de estimulación cognitiva. En Afaga llevamos a cabo talleres muy estructurados en cuanto a tiempos y tipo de actividades. Sabemos que en los domicilios es más complicado, ya que en casa no hay los mismos recursos. Sin embargo, os sorprenderéis cuando veáis lo que podéis hacer con muchos objetos que tenéis a mano.

En el artículo anterior “Alternativas de estimulación en el domicilio” hacemos varias propuestas para trabajar en casa con vuestro familiar. A continuación os proponemos de nuevo algunas actividades de estimulación con objetos cotidianos:

  • Leer en voz alta algunas noticias del día que ayudarán a orientarse en el tiempo y en el espacio.
  • Copiar poemas o escribir una pequeña carta contando lo que hizo en el día (proporcionando ayuda siempre que sea necesario)
  • Hacer trabajos manuales como calcetar, pintar, punto de cruz,… (Siempre realizando actividades que les guste hacer). También podéis pintar algún dibujo o mandala, recortar formas o figuras de revistas, etc. Estas actividades manuales favorecen la atención y al mismo tiempo el entretenimiento.

Reservad un espacio de tiempo al ocio es beneficioso. Jugad a las cartas, al dominó, realizad sopas de letras, escuchar música, cantar o bailar. Todas estas actividades puede sustituir la ausencia de visitas y otras interacciones. Tener la mente ocupada en algo que nos gusta hará que el tiempo pase más rápido.

A continuación os proponemos un ejemplo de planificación del día que puede serviros para usarlo en vuestras vidas. Aunque recomendamos que cada uno lo adapte a su situación particular.

Por la mañana

  • Levantarse cada día a la misma hora.
  • Higiene matutina: ir al wc, lavarse las manos y la cara.
  • Desayuno
  • Higiene: manos y bucodental.
  • Actividad cognitiva: siempre adaptada a la capacidad de la persona, desde realizar ejercicios o actividades específicas de que dispongamos, a participar en un juego de mesa o realizar actividades de apoyo en las tareas domésticas: tender, doblar ropa, limpiar verduras, barrer…
  • Actividad física: realizad algunos ejercicios suaves de estiramiento o de coordinación.
  • Pequeño tentempié.
  • Salid un rato al balcón, terraza o, simplemente, asomarse a la ventana para que os de un poco el sol y el aire. Se puede aprovechar para hacer juegos estimulantes: enumerar lo que se ve, contar farolas, árboles, indicar cosas de un color específico…
  • Preparad la comida y colaborad en tareas domésticas, como poner la mesa.
  • Comida

Por la tarde

  • Breve siesta (preferentemente no más de 30 minutos) o rato de descanso: televisión, radio, escuchar música tranquila.
  • En la medida de lo posible de cada casa, volved a tomar algo de aire y sol.
  • Un rato de actividad: se pueden retomar tareas de estimulación cognitiva o física. Emplead la música como una forma de estimulación y de promoción de emociones positivas.
  • Merienda.
  • Si se tienen plantas, atended su cuidado, regando las flores, quitando las hojas secas,…
  • Higiene: baño o ducha.
  • Preparad la cena y poned la mesa. Cenad al menos dos horas antes de acostarse para que el proceso digestivo no dificulte el sueño.

Por la noche

  • Después de cenar, proponed una actividad relajada: ver una serie o algún contenido tranquilo de televisión…
  • Aseguraos que él/ella ha realizado bien la higiene bucodental y los preparativos habituales para acostarse.

Además de la higiene diaria, es clave intensificar el lavado de manos para minimizar el riesgo de contagio y propagación del virus. Haremos hincapié tras una actividad y siempre después de acudir al baño, antes y después de las comidas. De cualquier manera, iremos intercalando el lavado de manos entre las rutinas diarias tantas veces como sea necesario.

Alba López, psicóloga de AFAGA

 

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