En estos días, vuestros familiares no pueden acudir a sus centros terapéuticos a los que acostumbraban a ir. Debido a las restricciones de movimiento y el aislamiento social que esto supone, nos encontramos en una situación en la que es recomendable trabajar con las personas con demencia determinados aspectos cognitivos y motrices para evitar el aumento del deterioro. Por ello, las psicólogas de AFAGA, Beatriz Rodríguez y Alba López, han elaborado un catálogo de recursos accesibles en el domicilio que pueden paliar parcialmente la ausencia de personal especializado.

A continuación proponemos alternativas terapéuticas usando materiales, objetos y recursos que podéis tener en casa.

  • Favoreced la orientación: Todos los días a primera hora de la mañana dedicad un momento a recordar qué día es (día de la semana, día del mes, mes, año y estación). También le ayudaréis a ubicarse en el espacio recordando dónde vive (calle, ciudad, provincia y país). Por último recordad datos básicos como el nombre, apellidos, nombres de hijos, etc.
  • Fomentad la lectura: Si vuestro familiar está en una fase inicial de la enfermedad, puede ser que aun disfrute leyendo algún libro que tengáis por casa (tened en cuenta sus gustos y si antes de la enfermedad le gustaba leer o no). Hay otras personas que disfrutan ojeando las fotos y leyendo los titulares de las revistas, periódicos, etc.
  •  Fomentad la escritura: Si aún mantiene la capacidad de escribir podéis pedirle que os ayude a escribir la lista de la compra (le vais dictando poco a poco los distintos alimentos, adaptándoos   a su ritmo). También podéis decirle que vais a escribir una carta a algún conocido y le dictáis lo que queréis que escriba en un folio. Si vuestro familiar no es capaz de escribir el dictado, podéis probar a escribir una palabra en un folio y que él/ella intente copiarla.
  • Coloread: Si tenéis ordenador e impresora en casa, podéis imprimir distintos dibujos o mandalas para que pinte. Si no contáis con ello, podéis pintar en un folio en blanco distintas figuras geométricas (círculos, cuadrados y triángulos, por ejemplo) y pedirle que pinte los círculos de un color, los cuadrados de otro y los triángulos de otro. Si tenéis la posibilidad de imprimir, pondremos una variedad de 2 a 4 imágenes repetidas que debe colorear de un color cada una de ellas, para discriminar los tipos.
  • Cálculo: Podéis escribir en un folio distintas sumas, restas o multiplicaciones para que las realice. Puede ser que a vuestro familiar le cueste hacerlo por escrito o que ya no pueda realizar el cálculo complejo. En este caso podéis fomentar el cálculo de una forma más natural y sencilla. Ejemplos: pedirle que cuente los botones que hay en una caja, contad cuántas manzanas hay en el frutero, etc. Volviendo al papel, escribid varias cifras y pedidle que las vuelva a escribir siguiendo un orden (de menor a mayor o viceversa, los pares o los impares). Otro ejercicio es que le digáis de palabra algunas cifras y vuestro familiar lo trascribe en un papel. Lo puede hacer con número o con letra.
  • Estimulad la discriminación visual/táctil y la psicomotricidad fina: Colocad en una bandeja varios tipos de legumbres o tipos de pasta diferentes. Si a la persona le cuesta distinguir los distintos alimentos o se distrae con facilidad, es mejor poner solamente dos alimentos (por ejemplo arroz y macarrones). Pedidle que os ayude a quitar todos los macarrones y los ponga en otro plato. Si lo hace sin ninguna dificultad, podéis añadir más alimentos (garbanzos, lentejas, alubias, otros tipos de pasta, etc.). Los juegos de mesa os pueden ayudar. Si tenéis el típico juego de las diferencias, donde tienen que descubrir lo que falta entre dos imágenes casi idénticas, jugad con ellos. Usad también el conocido juego del “veo veo” donde se trata de adivinar el objeto que está pensando el otro. La dificultad irá dependiendo de la capacidad que tenga nuestro familiar, dándole pistas sobre cómo es y para qué sirve ese objeto. Otro ejercicio es mezclar cartas de la baraja de un palo con una o dos de otro palo y tendrán que decir las que no deben estar en  ese grupo. Y, por último, aprovechad las nuevas tecnologías como el móvil o el ordenador. Podéis enseñar fotografías de famosos o lugares conocidos que deben reconocer y nombrar.
  • Motricidad fina: Abrochad botones de la ropa, deshaced nudos de un cordón, meted botones por un cordón, clasificad pinzas de la ropa de colores colocándolas en los bordes de una caja.
  • Recortad: Podéis darle una revista o periódico antiguo y pedirle que recorte las fotografías. También podéis marcar en un folio líneas rectas o diferentes figuras para que recorte.
  • Entrenad la atención y concentración: es muy recomendable hacer algún ejercicio que requiera estar atento a alguna tarea concreta. Un ejercicio puede ser leer una noticia y contestar a unas preguntas al terminar, ver una imagen y describirla después de taparla -podéis usar fotografías significativas y trabajar así los recuerdos personales-. Otro ejercicio puede ser ir presentando cartas de la baraja y que sólo señale las que sean de un determinado palo, previamente dicho. Por ejemplo, “sólo toca las cartas que sean de Copas”. Otra propuesta es, usando un tablero de ajedrez, podéis hacer un dibujo con las fichas y que vuestro familiar lo reproduzca. Esta misma tarea se puede hacer en un papel y una cuadrícula.
  • Juegos de palabras: se trata de realizar tareas ociosas y divertidas para trabajar las palabras. No necesitaréis mucho material, solo el poder de la voz y el ingenio. En este sentido se pueden resolver adivinanzas, preguntas con varias opciones de respuesta en las que tengan que escoger la correcta, buscar palabras que empiecen por una letra o sílaba determinada. También podéis decir categorías semánticas para provocar una lista de palabras. Por ejemplo, nombres de pescados, países, objetos de cristal, de madera, nombres de mujer, etc. Otro ejercicio sería el de antónimos, en el que se le dicen palabras y el familiar debe escoger la palabra contraria a la que le dijisteis. Y una tarea que resulta muy beneficiosa es presentar parejas de palabras que tienen algo en común o una diferencia muy clara que deben descubrir. Por ejemplo, en qué se parece un conejo y un cerdo, en qué se diferencia la radio y la televisión.
  • Ejercitar la memoria: ya que es la función que más afectada está, podemos estimularla mediante el juego de cartas, fotografías, etc. Se presentarán y luego se taparán para fomentar el recuerdo de lo que acaban de ver. Otro juego es el del espejo en el que vosotros hacéis una secuencia de gestos y vuestro familiar debe repetirlo. Por ejemplo, abrir la boca y tocar dos palmas; cerrar los puños, chocarlos y abrir la mano. Se puede complicar en función de la memoria de vuestro familiar.

Beatriz Rodríguez y Alba López, psicólogas de AFAGA

Alternativas terapéuticas en el domicilio

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